


El Presidente Calderón en la Ceremonia
de Inauguración de la Universiada Nacional 2009
Lunes, 24 de Agosto de 2009 | Discurso
Cuernavaca, Morelos
Qué tal jóvenes universitarios, muy buenas tardes.
Señor doctor Marco Antonio Adame Castillo, Gobernador del Estado de Morelos.
Doctor Fernando de Jesús Bilbao, Rector de la Universidad Autónoma de Morelos, muchísimas gracias por su hospitalidad y sus palabras; ingeniero José Antonio González Treviño, Presidente de la Junta de Rectores del Consejo Nacional del Deporte y Rector de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Muy buenas tardes.
Señor Diputado Jaime Tovar, Presidente de la Mesa Directiva del Congreso; señor Magistrado Ricardo Rosas, Presidente del Tribunal Superior de Justicia de Morelos; maestro Joaquín Roque González, Presidente Municipal de Cuernavaca.
Ingeniero Víctor Manuel Salgado, Presidente de la Federación de Estudiantes Universitarios de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos; General Leopoldo Díaz, Comandante de la XXIV Zona Militar.
Distinguidos miembros del presídium, distinguidos invitados especiales, jóvenes universitarios, deportistas.
Amigas y amigos.
Es para mí un honor estar con ustedes hoy, en la Inauguración de la XIII Edición de la Universiada Nacional. Hay que recordarlo, que esta Universiada iba a ser justo en los días más peligrosos, los más preocupantes cuando se declaró la pandemia, como ha sido declarada a nivel mundial, la pandemia de la influenza A/H1N1, y gracias a la comprensión del Gobernador, del Rector, de todos ustedes, fue pospuesta, precisamente, para evitar la propagación, literalmente, a escala nacional, del contagio en estos eventos. Y hoy, felizmente podemos inaugurar esta Universiada Nacional.
No me cabe duda, jóvenes, que entre ustedes están los ya muy próximos campeones nacionales, y por qué no, campeones mundiales de México.
No hay que olvidar que de la Universiada, precisamente, han salido nuestros atletas.
De la Universiada son, por ejemplo, los cuatro medallistas de México en Beijing, tanto Rosario Espinoza, taekwondoista; como Guillermo Pérez, mi paisano, también de taekwondo; como Paola Espinosa y Tatiana Ortiz, las clavadistas; todos ellos salieron de las Universiadas.
Y por cierto, la Universiada que acaba de pasar en Europa, en la cual México compitió también, tuvo una destacada actuación nuevamente: la propia Paola Espinosa, sacó varias medallas de oro; Rommel Pacheco, también olímpico; y Jannet Alegría, Melissa Torres, en fin, una buena actuación de universitarios mexicanos.
De hecho, se sacaron 13 medallas, tres de Oro. Y considerando que en la pasada Universiada también se habían sacado 13 medallas, pero cuatro de ellas habían sido de golf, una disciplina que ya no está más en la Universiada, no cabe duda que fue, proporcionalmente, la más destacada actuación de deportistas universitarios mexicanos.
Y tenemos que ir por más. Yo creo, amigas y amigos, que sólo la práctica del deporte nos va a permitir ser mejor país, porque el deporte nos ayuda en muchas cosas: nos ayuda para un desarrollo físico, desde luego, pero también permite que el estudio pueda desarrollarse en mejores condiciones físicas, indispensables para poder tener la concentración adecuada, la perseverancia adecuada; la disciplina forma deportistas, el deporte, a su vez, evita enfermedades que van a ser muy difíciles y muy costosas de curar.
Antes las enfermedades más comunes eran enfermedades muy marcadas por la miseria y el subdesarrollo; la desnutrición, por ejemplo, las epidemias que se propagaban por falta de vacunas, como en su tiempo fue el sarampión, por ejemplo, que hemos superado totalmente en México; la viruela.
Pero ahora las enfermedades, jóvenes amigos, son mucho más complejas, las enfermedades de ahora son la obesidad, la diabetes, los problemas cardiovasculares, los infartos, etcétera.
Y curar o prevenir un sarampión cuesta una vacuna de quizá 30 pesos, pero atender una hemodiálisis por un problema de riñón derivado de diabetes cuesta decenas de miles de pesos al año por cada paciente.
Y la única manera de que enfrentemos esta transición epidemiológica, como se llama, es teniendo una sociedad cada vez más sana, y fomentando la práctica deportiva; y qué mejor que hacerlo entre universitarios.
Yo quiero felicitar a la Universidad del Estado de Morelos por ser la universidad anfitriona; a su Rector, el doctor Fernando de Jesús Bilbao, porque, además, sé que van a ser grandes anfitriones.
Sé también, le acabo de preguntar al Gobernador, que muchos de ustedes están ya hospedados o por hospedarse en Cocoyoc, que es un centro muy querido para muchos mexicanos.
Ya me imagino que habrá un gran ambiente entre ustedes, de camaradería, de amistad, de competencia sana, y que se la pasen muy bien en la Universiada. Pórtense bien nada más, por favor; pero diviértanse mucho, también.
Quiero felicitarlos porque se ve que han recorrido un largo camino, no sólo me refiero a quienes vienen desde, literalmente, miles de kilómetros de distancia, desde Tijuana o desde Quintana Roo, o de Chiapas; sino también porque ya se midieron ustedes contra 750 mil estudiantes. Se dice fácil; y la fase regional, que compitieron los mejores 14 mil.
Así que sé que estoy frente a los mejores de los mejores, y eso me da mucho gusto.
Y son los mejores, muchachos, porque también sé que se han esforzado al límite de sus capacidades, porque esta tarea de superarse diario, de diario correr más rápido, saltar más alto, jugar mejor, es una tarea que sólo se reserva a los mejores, se reserva a quienes son capaces de perseverar, no sólo física, sino incluso psicológicamente, esmerándose en su superación diaria; además, a sabiendas de que las condiciones para la práctica del deporte en México presentan muy serios rezagos, que ahora estamos tratando de superar.
El deporte, amigos, es la base de una vida más sana y de una vida mejor. Por eso, estamos trabajando fuerte para que cada día, no sólo tengamos más medallistas y mejores competidores, sino que cada día la gente practique más deporte. Y queremos que el deporte sea masivo, que sea una cosa de cada día, de cada quien.
Es decir, el Programa Actívate, Vive Mejor, por ejemplo, busca promover que en las colonias, en los centros de trabajo, en las fábricas, desde luego, en los centros educativos, se practique cuando menos, 30 minutos de deporte al día; aunque sea caminar esos 30 minutos, avanzar algunas manzanas, ir caminando a la escuela, salir a dar la vuelta a las oficinas, en fin. Tenemos que hacer práctica masiva de deporte.
Pero también, el deporte, además, permite una sociedad más sana y una sociedad más segura, porque las redes de reclutamiento de la criminalidad se extienden, precisamente, entre los jóvenes, para esclavizarlos a través de las adicciones y para reclutarlos como carne de cañón que luego vemos, fruto de la lucha entre criminales, caer en las calles.
El deporte, en cambio, genera, precisamente, vida digna, saludable, competitiva, fuerte; la fortaleza de los deportistas será la fortaleza de México.
También me agrada que podamos haber ayudado a realizar esta Universiada Nacional, el enorme esfuerzo que hacen ustedes, las universidades que representan y, desde luego, el Gobierno del Estado de Morelos y la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, que permite que esta Universiada se realice, además, en instalaciones magníficas. Ya las verán ustedes, que les toca, además, estrenar a partir de este día.
Nosotros apoyamos con algunos, decenas de millones de pesos la realización de la Universiada y cinco millones más para terminar de equipar algunas de las instalaciones a que ha hecho referencia el Gobernador, que va a beneficiar no sólo a los atletas de la Universiada, sino a todos los morelenses.
Amigas y amigos:
En México queremos, como bien dice el dicho, mentes sanas en cuerpos sanos. Jóvenes dispuestos a luchar, a ser mejores, a superarse.
Tengan la seguridad de que vamos a seguir apoyando a las instituciones de educación superior. Comparto plenamente la convicción de que ahí está, precisamente, una de las grandes necesidades y retos del país.
Cuando entré al Gobierno encontré, amigas y amigos, que sólo uno de cada cinco jóvenes, sólo uno de cada cinco podía tener lugar en alguna universidad del país.
Y hemos trabajado muy, muy fuerte. Hemos empujado la creación de casi 100 centros de educación superior en estos tres años, nuevos, para llevar el espacio disponible para la edad universitaria, hasta el 28 por ciento; la meta con la que me comprometí con la ANUIES es terminar el Gobierno con el 30 por ciento. Y si seguimos así, vamos a ir, por supuesto, por mucho más.
No es lo suficiente, yo lo sé, pero estoy plenamente consciente de la importancia de apoyar a la educación superior.
Y también en lo educativo, a través de más becas, más tecnológicos, más universidades.
Simplemente, termino este comentario, amigas y amigos, jóvenes universitarios, rectores, diciéndoles que en estos tres años de mi Gobierno el Presupuesto Federal destinado a las universidades de México en todo el país pasó de 61 mil millones de pesos, a casi 80 mil millones de pesos; es decir, un aumento de casi el 27 por ciento.
Y a pesar de que son tiempos muy difíciles, por la crisis económica mundial, pueden estar seguros que vamos a seguir trabajando día con día para poder generar nuevos espacios para los jóvenes, que puedan alcanzar el anhelo de una formación universitaria de calidad y que tengan, precisamente, mejores oportunidades en la vida.
Yo los felicito sinceramente, amigas y amigos, les deseo el triunfo a todos; pero también y, sobre todo, una competencia digna, gallarda, que merezca, precisamente, el noble título de universitario, el noble título de joven y, sobre todo especialmente, que sea digna de merecer el nombre de mexicanas y de mexicanos.
Enhorabuena para todos. Que sea ésta la mejor Universiada Nacional y que de aquí salgan los campeones del futuro.
Y si me permiten, les voy a pedir que me acompañen a hacer la declaratoria inaugural.
Hoy, lunes 24 de agosto de 2009, siendo las 12 horas con 10 minutos, declaro formalmente inaugurada la Universiada Nacional 2009, deseando a todas y a todos los competidores el más grande de los éxitos.
Enhorabuena.